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Microcuentos del mes EN ESTA SECCIÓN SE PUBLICARÁN LOS RELATOS DEL MES CORRESPONDIENTE Y EL NOMBRE DEL GANADOR/A. LOS RELATOS PRESENTADOS SON: MICROCUENTOS MES DE AGOSTO 2010
MICROCUENTO NÚMERO 1: “Yo siempre he tenido suerte” Nací sietemesino con poco mas de 1Kg. y logré sobrevivir. Nunca he sido guapo, pero siempre he salido con chicas impresionantemente guapas, me casé con una de ellas. Encontré trabajo fácil y tengo un buen sueldo. Aunque con la crisis, todo se resiente, mi empresa está casi en la bancarrota y la suerte ha vuelto a llamar a mi puerta, justo ahora, cuando me iba al paro, resulta que voy al médico para una revisión rutinaria y me detectan un tumor cerebral inoperable, así que a mi mujer le va a quedar una buena pensión ¡Que suerte! MICROCUENTO NÚMERO 2: PICAR ENTRE HORAS “¡Uff! Necesitaré bicarbonato” dijo la cirujana antropófaga, tras otra dura jornada laboral. MICROCUENTO NÚMERO 3: Olor a mar y recuerdos De repente me sentí lo suficientemente preparada para entrar en aquella casa, ahora hecha ruinas. A pesar de los escombros y del paso de los años yo no perdía la esperanza. Sabía que allí podría encontrar los últimos recuerdos vividos a su lado. Me sorprendí al verme reflejada todavía en los minúsculos trozos de aquel espejo en el que tantas veces intenté que él me hiciera mil peinados. Impresionante: Todavía podía oler a él tanto como echarle de menos. Desde aquel día no he sido capaz de volver a entrar sin llorar por su ausencia. MICROCUENTO NÚMERO 4: Los pies se mantuvieron ocupados en sostener la sensación de la fuerza de gravedad. Fueron ausentándose poco a poco del opresivo ruido urbano. Se alejaron, acomodándose en un paisaje bucólico y se apoyaron en las hierbas que se desperezaban sacudiéndose el rocío mañanero. Allí decidieron dejar a las dos vocales que los acompañaban para poder detenerse en el silencio. MICROCUENTO NÚMERO 5: LA LLAMADA Cuando fui consciente de que volvía a soñar, te busqué sin éxito entre las calles desiertas, recordando tu dulzura. Comenzó a caer una fría lluvia, reflejo de mi desesperación, ya no pude encontrarte. Me levanté apesadumbrado y no me podía quitar aquella amarga sensación de la boca del estómago. Sonó el teléfono. Una voz ronca y solemne me anunciaba que habías tenido un accidente, el auricular resbaló de entre mis manos y se hizo añicos contra el suelo. No necesitaba preguntar nada más, de pronto la sangre se heló en mis venas al comprender lo que había sucedido aquella noche.
MICROCUENTOS NÚMERO 1 HURTO A CRONOS. Suena el último cuarto. El universo se detiene, el tiempo frena bruscamente en el espacio, los corazones laten al unísono, los alientos se congelan en compás de espera, las burbujas de los deseos vagan sorteando vaho y luces de colores. Único y mágico instante para vidas diametralmente opuestas: niños y ancianos, Evas y Adanes, fanáticos y apáticos, atracadores, banqueros, guapos, feos, lenguas ilustradas y lenguas viperinas, soñadores y fracasados. Todos sincronizados en un gesto no ensayado, en un grito ahogado, en un sentimiento, en una milésima de segundo robada a Cronos. Nuevo año. Comienza la carrera. MICROCUENTO NÚMERO 2 ADÁN SIN EVA Me gustaría que el paraíso fuera estéril, al menos aséptico. Ojalá cada objeto se dibujara en la luz de la inteligencia sin más: inerte, insulso. Un papiro; una piedra; en cambio la realidad es bien distinta y se presentan en la luz de mi inteligencia, quizá oscuridad, con las connotaciones que trascienden de Eva, con la inicua carga emocional inherente al existencialismo humano; y un papiro no es tal, sino el papiro que, en las tardes de lluvia, leíamos junto al fuego, y la piedra no es otra, sino aquella en la que esculpíamos los pilares de nuestra futura soledad.
MICROCUENTO NÚMERO 1: Llegó a la puerta como por inercia, como si una fuerza ajena a él le guiase. Echó mano al bolsillo de su pantalón y cogió una llave. Al meterla en la cerradura, y AUTORA: MARÍA JOAQUINA DURÁN AGUILAR: Santa Marta
MICROCUENTO NÚMERO 2: La noche se me ha echado encima, las nubes cubren la luna llena, no hay nadie por la calle, solo el ruido de las hojas de los árboles agitadas por el viento me acompañan durante mi regreso a casa. Sigo caminando, aligero el paso, escucho pasos, miro para un lado, miro para otro, miro hacía detrás, no veo nada. Sigo caminando, vuelven los pasos, vuelvo a mirar hacía detrás, veo alguien apuntándome con una pistola, aprieta el gatillo: -¡Pum! Se enciende la luz de mi habitación, era mi madre, me vuelve a salvar la vida, como hace cada noche, desde que vi aquella dichosa película. AUTOR: NICOLÁS MEGÍAS BERDONCE: Alange MICROCUENTO NÚMERO 3: ganador del concurso del mes de diciembre de 2009 LOS PROBLEMAS En un lugar de Extremadura de cuyo nombre quisiera acordarme, había un alcalde que tenía que enfrentarse diariamente a una multitud de contrariedades. Exhausto de tantos conflictos decidió llamar al hombre más sabio del pueblo para pedirle consejo. Así, apareció un centenario lugareño de barba blanca que con voz rotunda dijo: -Debe abandonar la alcaldía- Esta resolución irritó al alcalde, así que el viejo prosiguió diciendo: - Siempre habrá problemas, dejarán de existir cuando no los vea. El alcalde sonrió apreciando tal observación. De modo que continuó su mandato, pero esta vez con una venda sobre los ojos. AUTORA: TERESA BUZO SALAS: Santa Marta MICROCUENTO NÚMERO 4: LA PROFESORA. La diminuta profesora impartía clases de ética y moral entre los vetustos muros universitarios. Era una mujer solterona, y resignada a vestir santos pero dulce y de gran corazón. A diario soportaba la insolencia de jóvenes estudiantes quienes no cesaban de asignarles apodos o hacerle preguntas incómodas. En mitad de una clase una alumna descarada le preguntó entre risas: -¿Usted tiene novio? Ella contestó con delicada paciencia. - Sí hija mía. La joven exclamó: -¿Pero usted no es medio monja? A lo que la cansada profesora respondió: -¿Y la otra mitad que hija mía, y la otra mitad…? AUTORA: TERESA BUZO SALAS: Santa Marta
MICROCUENTOS DEL MES DE SEPTIEMBRE 2009:
MICROCUENTO NÚMERO 1: Su imagen Detenido en el semáforo, con las manos apoyadas en el volante, observo cómo se aleja. Cruza la carretera y avanza por el camino de tierra que lleva a la estación. Se acerca hacia un prunus en flor, roza con los dedos los pétalos rosados y fija en ellos su mirada. Parece reflexionar un segundo… y decide respetar la vida del ramillete. Ese instante de piedad la perfila como mujer, redondea su esencia. Yo la contemplo, sabiendo que es su imagen y no ella la que formará parte de mi vida para siempre. Suspiro, meto primera y, ya sin dudar, acelero. AUTORA: María Nieves Pozuelo de la Puerta MICROCUENTO NÚMERO 2: Insomnio Morfeo es un ser inconstante. Muchas noches me abandona, buscando la compañía de alguna estrella. Abro los ojos. ¿Duermo? Sueño que duermo. La luz acerada de las tres de la mañana refleja el rostro del último que no ha sido en los espejos de mi memoria. Su imagen se difracta en mil bordes afilados, cercenadores de sueños. Me aferro al pensamiento racional, recordando que amaba sólo la idea de amarle. Morfeo se entrega entonces y me arrastra gentilmente hacia el jardín del duermevela, susurrando en mi oído al hacerlo: "Eres ya la dama de lo absurdo. Renuncia a toda esperanza..." AUTORA: María Nieves Pozuelo de la Puerta MICROCUENTO NÚMERO 3: Amarga pomácea “¿cuál es la etiología mi presente? ¿Estará Eva con otro?” se pregunta Adán en el légamo de los celos. Su mente entra en la espiral del sexo y claudica a la evidencia; ha de aceptar que otro hombre recorre los senos de la mujer que ama, eriza sus areolas y alevosamente desgarra el silencio con un gemido ardiente desde el centro de su humedad… Tras unos segundos de éxtasis, un mínimo espacio para respirar y vuelta al infierno: el onanismo no da para más. Nunca debiste probar esa manzana Adán, nunca… ¿cómo pudiste fiarte de una mujer? AUTOR: Rodrigo Jiménez Sáez GANADOR DEL MICROCUENTO DEL MES DE SEPTIEMBRE 2009 MICROCUENTO NÚMERO 4: Huída Balbina huyó de aquella cárcel. El tren se detuvo en un apeadero. Caminó unas horas saboreando esa nueva libertad, atrapando olores en un ramillete, hasta llegar a un casita blanca rodeada de un amplio jardín. Resaltaban unos geranios rojos, dispuestos en filas, pulcramente ordenados. Sentada junto a ellos admiraba la armonía que emanaban. Espiró con satisfacción. Allí se quedaría a vivir. Con una inocente sonrisa y un ramo de flores, se coló en la vida de la anciana que le abrió la puerta. Sólo me hacía compañía. —Repetía la buena mujer cuando se llevaron a Balbina de vuelta al psiquiátrico. AUTORA: Montse Villares MICROCUENTO NÚMERO 5: Barnizo sueños con chocolate... AUTOR: José Luis Trigo Tejada
MICROCUENTOS DEL MES DE JULIO 2009:
MICROCUENTO NÚMERO 1: FOOTING La noche se cierne sobre la ciudad, destilando un sutil perfume al cercano estío. Mis ágiles pisadas marcan el ritmo de mi agitada respiración. El horizonte colma mis retinas de contrastes de colores rojizos, anaranjados, azules y grises, arañando los últimos instantes de luz solar. Acerados salpicados de cinamomos desaparecen bajo mis pies, cediendo el relevo a caminos de tierra, grama y piedrecitas que saltan asustadas ante mi inusitada presencia. Pateo el camino absorta con mis cuitas, cuando mis gemelos comienzan a chirriar. Apoyo el talón tirando de la punta del pie con firmeza, arropada por una bóveda estrellada. AUTORA: MARIBEL NÚÑEZ ARCOS NÚMERO 2: Mi visita a Mauthausen, la catedral del horror. Respiré desolación y sufrimiento entre el silencio de aquellas piedras, hasta que descubrí las mariposas pintadas en las paredes. Me acerqué, las toqué. Otras manos las pintaron. Manos de almas que sabían iban a morir. Manos de seres que habían aceptado su destino y nos dejaron su legado, como una carta de despedida: no nos vamos del todo, somos como un capullo, que debe abandonar su vida terrenal para convertirse en mariposa en un mundo nuevo. Ahora sé que cuando muera no habré muerto del todo. Espero llegar a ser una hermosa mariposa que siga escribiendo cuentos. AUTORA: MONTSE VILLARES: GANADORA DEL MICROCUENTO DEL MES DE JULIO NUMERO 3: MICROCUENTOS DEL MES DE MAYO: El cazador cazado Comenzó de letrado en un humilde bufete de provincias. Al cabo de unos años se convirtió en el “picapleitos” más célebre del País. Su popularidad fue debida a que siempre atendía los casos más escabrosos en los que solía defender lo indefendible. Su falta de escrúpulos le dotaba de un increíble talento para voltear los reglamentos a favor de asesinos y traficantes. En el último caso alegó a favor de un sucio trapacero quien usaba el tradicional timo de la estampita. El acusado salió impune de cargos, pero huelga decir cómo cobró en esta ocasión el astuto abogado defensor. AUTORA: TERESA BUZO SALAS
NÚMERO 1: .La noche cayó con tanta fuerza sobre el día como el cansancio sobre mis costillas, no tarde ni un segundo en quedarme dormido, pero un aire frío me despertó a media noche recorriendome de la cabeza a los pies, el miedo se apodero de mí no podía moverme, estaba soldado a mi cama, me sentía inmóvil, el miedo se multiplico por infinito. Tras un largo rato mi esfuerzo sobrehumano por fin dio su fruto y logre moverme, aún no sé si fue un sueño o no, Esa pelea contra ese aire frío. A la mañana siguiente mi vecino apareció muerto en su cama y su mujer a su lado no se dio cuenta de nada, solo que esa noche sintió mucho frío. AUTOR: JOSE LUIS TRIGO TEJADA NÚMERO 2:
Me dejaste tu olor impregnado en el aire, al vacío tirado en el sofá del salón, a la ausencia como sábanas de mi cama, a la rutina partida por la mitad, a los rincones inundados de recuerdos, a los días envueltos de "porque", al presente dudando del futuro...
MARZO- - Nº1: El elefante no paraba de quejarse por su enorme número de pie. No se daba cuenta de que todos deseaban tenerlo para ir pisando fuerte. Él creía que sus pisadas sólo servían para espantar a las indefensas hormigas o marchitar las flores. Cada vez que se quejaba, todos enmudecían atónitos. -¿Cómo no podía darse cuenta?- pensaban los monos. Si el son de sus bricos se había convertido en el despertador de cada día. Resultaba mágico. Autora: María Teresa Cruz Obrero. - Nº2: Su Excelentísima Señoría, Teodomiro Fernández se dirigió como cada día al juzgado, pero al llegar… ¡Sus ojos no daban crédito! ¡Aquel día en su distrito iba a celebrarse el Juicio Final! Dios estaba con una corte de angelotes a su derecha mientras que Lucifer estaba con otra de demonios a su izquierda. Teodomiro se rascó la cabeza. El veredicto parecía sencillo, pero sabía que si desterraba a Lucifer se quedaría pronto parado ¡y encima en tiempos de crisis! Así que exclamó: - Nº3: Un último esfuerzo y la guardia habrá acabado. Se despide del Servicio de Urgencias y sube al coche, por fin rumbo al hogar. Autor: Rodrigo Jiménez Saiz. - Nº4: Tantos años juntos, la miró y sabía que tenía que despedirse de ella, se acercó hacía la cama donde yacía, y le dijo: FEBRERO-. - Nº1: En el silencio de la noche me colé en el viejo tranvía, atraída por su luz dorada y su verde encina. De repente se elevó, conduciéndome a través de carriles mágicos a todos los rincones del planeta. Contemplé tanto bosques encantados, como playas exóticas, y soberbias ciudades cargadas de poesía. Tras la mágica expedición el tranvía me devolvió de nuevo a mi tierra. Un rinconcito del mundo formado por olivares verdes, casas blancas y vides negras. ¡Había disfrutado de asombrosas maravillas! Sin embargo nada era comparable a aquel pueblecito coqueto que enamora el alma de todo aquel que lo visita. - Nº2: Pensó que ya no la quería. Hacía meses que no la besaba al levantarse, era el día de los enamorados. Cuando todo empezó, la trataba como a una reina; pero algo había cambiado. No pensaba reprocharle nada, ni tan siquiera esperar que la dejara. Tomó la maleta que habían comprado para el viaje de novios. La abrió, y encontró una nota escrita por él; “Mira por la ventana”. Atónita, se dirigió a ella; vio a Carlos en una calesa. Se vistió rápidamente, tan rápidamente como su corazón se había arrugado al saber que él no la había olvidado. Ése…, era su mejor regalo. -Nº3: Rasqué mi corazón y latió, me di cuenta que esta partida de ajedrez no había terminado, solo era un simple jaque, de pronto mi mente empezó a funcionar como el mejor de los relojes suizos y esa partida la gané, vaya si la gané, después de tres meses en una cama de hospital, tras un accidente de tráfico y con una minima posibilidad de volver a andar, me levanté y caminé. ENERO-. - Nº1: Crespo era un caballero, un caballero de estos tiempos. Lo sé, lo sé por que respetaba, respetaba todo en los demás y, hablaba, hablaba poco. Tuve la suerte de encontrarlo haciendo el camino de santiago, le escuché armar a un niño de doce años que peregrinaba con su padre, le decía: - Un caballero puede morir varias veces. Pero tan solo se le puede matar una. El niño le replicó con ansiedad. - ¡Morir varias veces!... - Así es; lo entenderás cuando te traicionen. Fue entonces cuando entendí que a un caballero, la única forma de hacerle sufrir, es quebrando su confianza; por que su espíritu está forjado y, solo puede morir una vez. MICROCUENTO GANADOR. Autor: Jaime Sanabria Cansado. - Nº2: De uno en uno pasan los años y cada vez te echo más de menos, recuerdo esos malditos días cuando te empezaste a sentir mal y sin tiempo para despedirnos, una sombra negra en tus radiografías, hizo una curva en la línea recta de mi vida y te alejo para siempre de mí. Fue todo tan rápido que no te dio tiempo a pelear, por que seguro que hubieras peleado para quedarte conmigo. Si vivieras estarías orgulloso de mí, papa, pero tu ausencia me inunda para tanta cosas. De uno en uno pasan los años y cada segundo que pasa más te echo de menos. Te quiero papa. Autor: José Luís Trigo Tejada. - Nº 3: Aquella tarde, como tantas otras desde hacía ya meses, acudió a su auntoimpuesta cita con aquel lugar que le ofrecía paz, amistad, imaginación y bastante frío. Pero aquella no iba a ser como las demás. Hacía ya unos días que venía observando a un nuevo asiduo a quel lugar. Imaginó cuál podía ser su historia, su nombre, sus circunstancias... y aquella misma tarde escuchó el timbre de su voz. Supo al instante qEe estaba cara a cara con la experiencia y con la vida, recibió sus consejos, le hizo sonreír. A marcharse pensó que, lo que nos parece rutinario puede depararnos sorpresas. Autora: María Joaquina Durán Aguilar.
DICIEMBRE-. - Nº1: Cada día creo más en Dios, quizás vaya a contracorriente... - Nº2: Estabas en el parque, te vi de la mano paseando con él, - Nº3: Miró el reloj... las dos de la madrugada. Por más que lo intentaba, no podía dormir, la ansiedad le corroía por dentro como el más potente de los abrasivos y su corazón corría acelerado, como una pluma mecida por el viento.Una noche más, otra de esas que estaba pasando desde hacía una semana... se levantó, encendió la luz y cogió papel y lápiz... intentó plasmar lo que sentía, sería su vía de escape. Cuando volvió en sí, había amanecido y su cuerpo, entumecido, saludó a una nueva mañana como pretendía. Había pasado otro día más sin probar una gota de alcohol... sabía que aún no había ganado la guerra... pero, al menos, sí aquella batalla. MICROCUENTO GANADOR: MARIA JOAQUINA DURÁN AGUILAR.
-Nº1: Y fuera seguía lloviendo... se sentía segura y tranquila entre aquellos lienzos de tela que le proporcionaban calor y vigilaban su sueño. Sintió una patadita, su hijo aún no nacido le reclamaba y su imaginación voló. ¿Qué será? Pintor... poeta, quizá periodista o albañil...no, feliz, espero que sea feliz. Volvió a prestar atención... y fuera seguía lloviendo. Autora: María Durán Aguilar. -Nº2: Decidido y sabiendo que era mi última oportunidad corrí hacía ella y le dije: -Nº3: En una caja de cartón, cabía todo lo que tenía de Irene. -Nº4: Estábamos atravesando una profunda crisis. Durante varios meses había intentado rescatar los restos de una relación naufragada. Colmada de una insípida apatía decidí poner fin a aquella falsa. Así que respiré hondo, tomé su cara entre mis palmas, y mientras le miraba a sus ojos pardos le dije: -Nº5: Caen las hojas de los arboles, de colores marrones y dorados y mientras va llegando el frío, la nieve, la lluvia. -Nº6: Entre sierras murcianas se encuentra el Cabezo de Torres, a vista de pájaro, las tierras parecen colmenas turquesas. El matrimonio viejo que acaba de recibir la noticia, ocupa aquellas verdes tierras desde 1946. Con tesón y empecinamiento cariñoso han trabajado la huerta murciana. Ahora, el ayuntamiento les expropia, pero no les quitan la tierra, les están quitando el alma de ochenta y cinco años curtidos entre gallinas, puerros y cebollas. Violante, Violante se llama la mujer que va morir de pena cuando le quiten su huerta. Su alma, su alma es la huerta.Autor: Jaime Sanabria Cansado.
OCTUBRE-. -Nº1: El abuelo tiene recostada la cabeza sobre la oreja del sillón de escay. Es verano y, está sudando. Todos los días, tras la comida suele dormir un rato. La abuela corretea del comedor a la cocina retirando los cubiertos. Nano está tirado en el suelo buscando el fresco de las baldosas; cuando de repente, el abuelo toma su bastón atesorándolo como una ametralladora, se sube al sillón y dice: ¡Vienen los moros! ¡vienen los moros!. La abuela aparece en el comedor y de un sartenazo lo deja espatarrado en el sillón. “Toma moros”, va diciendo camino de la cocina. MICROCUENTO GANADOR: Autor: Jaime Sanabria Cansado. -Nº2: ¿Qué serás de mayor?, era la típica pregunta con la que le asaltaban cada vez que volvía al pueblo. Quizá por eso, por estar cansada de escucharlo, cuando llegó el momento aún no lo había decidido. La vida nos lleva por caminos insospechados, pensó . ¿Qué tal lo haré?, ¿podré con ello?, respiró profundo y abrió aquella puerta. Había entrado de lleno en "eso" que es ser MAYOR. Autora: María Joaquina Durán Aguilar. -Nº3: Salió de la clínica triste, eran malas noticias ,como ella temía. -Nº4: Está fuera de sí, como tantas veces. Grita y grita mientras la golpea. Ella sollozando, apoyada en un rincón de la sala, trata con las manos de protegerse de los golpes suplicándole que la deje, pero él no la escucha. De pronto cesan los golpes, se oye un portazo, la habitación queda muda. Rosa, temerosa, levanta la mirada poco a poco, muy despacio y corre, corre como loca hasta la calle pero algo dentro de sí la detiene. Presa de pánico entra en la casa, coge a su hijo que duerme en la cuna y sale corriendo como loca hasta el cuartelillo del pueblo. Autora: Belinda Gamero Rodríguez. -Nº5: A medida que iba pasando las páginas del libro se daba cuenta de que éste narraba sus propias hazañas con una extraordinaria fidelidad. Prodigiosamente y como si de un milagro se tratase aquel ejemplar misterioso relataba la existencia de su lector. Gozando de júbilo por tan increíble descubrimiento leyó con un ansia desmesurada cada uno de sus capítulos. Su corazón palpitaba al leer cada letra y frase, sin embargo, al cabo de un instante dejó apartado aquel escrito mágico para tomar otro. Se había percatado con tristeza de que era más divertido leer historias ajenas que la suya propia. Autora: Teresa Buzo Salas. -Nº 6: Cada día grito en silencio más de mil veces su nombre, ha escondidas la miro para que no lo note. Una fuerza extraña me llena de miedo, me ata de manos, me cose los labios. Maldigo ese miedo cobarde que me seca la voz cuando quiero hablarle. De noche en mi sueños todo es un cuento de hadas, pero cuando llega el día la misma rutina. Cada día, siento más ese miedo, como un fuego deshaciendo mis fuerzas, quemandome por dentro, absurdo miedo, como me roba el tiempo y me deja sufriendo. SEPTIEMBRE-. -Nº1: Era un hombre, mayor, enfermo, casi ciego. Jamás había hecho daño a nadie pero sus hijos estaban en el frente y sólo por eso le habían sacado de su casa a punta de pistola y lo habían encerrado en la escuela del pueblo. Cada amanecer oía muy cerca de él como nombraban y después se llevaban a un grupo de hombres, que jamás volvían. -Nº2: "Lo que es la vida abuelo, nacemos de un bichito que llega el primero entre millones, ¿Primero para que?, ¿Para sufrir?. Mira los pobres Antonio y María, de sus tres hijos a los tres los han visto morir en vida, y como ellos, miles de desgracias todos los días, después dicen que hay Dios." -Nº3: Miré hacia atrás asustada, aquellos pasos que me perseguían se oían más nítidamente. Cargué mi pistola con cuidado, en silencio -Nº4: Todo parece dar vueltas. El estómago se me revuelve y el corazón bombea sangre espesa como el aceite. Va a cien por hora. Un ligero sudor frío me recorre el cuerpo. Pierdo el equilibrio. “Es el vértigo –me digo-. Una reacción física perfectamente normal cuando se pierde la perspectiva de las cosas”. Respiro hondo y acompasadamente. Alguien me agarra de un brazo. Como un milagro, una corriente de energía pasa de sus manos a mi hombro izquierdo y luego a mi interior, expulsando el vértigo por el hombro derecho. Le miro con admiración… ¿Será un curandero?. Autora: Belinda Díaz Flores. -Nº5: Su cara es redondita. Su pelo liso. Sus ojos, de chocolate, parecen bolindres relucientes. Sus manos, son pequeños almohadones con hoyitos en sus nudillos. Su madre le lleva de la mano, camina cabizbajo, no habla, no pregunta, tan solo camina. Cuando llegan a la puerta del colegio, el niño sonríe, la madre le anima a entrar en el edificio. Acude a recibirle el maestro; con su mano revuelve su pelo, que hace que el niño levante la cabeza clavando su mirada en aquellas arrugas de viejo sabueso. Su madre se agacha para darle un beso, el niño le dice: “Se acabo el verano”. Autor: Jaime Sanabria Cansado. AGOSTO-. -Nº1: 0, 5, 4, 2, 9, 8, 6, 7, 3, 1 Adivina la serie en veinticuatro horas o la perderás para siempre. Revisé mil veces aquella nota pero solo veía su rostro reflejada en ella. Desde que me doctoré en matemáticas siempre se me habían dado bien los retos, pero aquella vez no era un concurso sin más, su vida dependía de ello. Aquella serie no tenía sentido, carecía de toda lógica, pero no podía rendirme, no quería rendirme. Fibonacci, Pascal, … ninguno se ajustaba. Mientras su halo se iba distanciando, lo comprendí todo. No tenían sentido las Matemáticas en aquella serie, simplemente estaban en orden alfabético. Autor: José Antonio Martínez Franganillo. -Nº2: Tras la barra de la apestosa tasca, se encontraba Gregorio; un camarero gordo con barba blanca aceitosa y una camisa amarilla marcada por el sudor de sus axilas. Aquella noche habían pasado por allí, no más de veinte personas. Justo antes de cerrar, contabilizando la desastrosa caja, entró en aquel antro, un espectro; tomo un taburete, apoyó sus dos antebrazos sobre la barra y, pidió una botella de güisqui. Tomó lo que pudo de un trago hasta no poder mas, echo a llorar y dijo – Mi mujer me ha dejado. Gregorio tomó otra botella, bebió y dijo – A mi también. Autor: Jaime Sanabria Cansado. -Nº3: En ese túnel oscuro y húmedo, el luchaba para llegar a su meta, subía y subía peleando con los demás para conseguir su sueño. Era una misión muy complicada pero con un final maravilloso. Y al final encontró ese muro alto y blanco, en el que después de mucho buscar encontró una apertura por la que introducirse. Allí le esperaba el placer más delicioso, ser el primero en llegar. Fue así como comenzó el milagro de la vida. Autora: Gracy Méndez Rangel. -Nº4: Me levante, di un beso a mi mujer, a mi hijo y camine hacia mi trabajo. Un desconocido se me acercó por detrás, alzó su brazo apuntándome con una pistola en la nuca, en dos segundos, con dos disparos me arrancó la vida. Me puse en pie mientras veía mi cuerpo ensangrentado en el suelo, corrí detrás de él preguntándole inútilmente ¿Por que?, después paré.Pasan los años y cada vez somos más, preguntándonos: ¿Que estáis haciendo vosotros?,¿Porque dejáis, que amigos de nuestros asesinos ocupen cargos políticos y subvencionen nuestros asesinatos?,¿Porque dejáis, que le dediquen calles?. Vosotros sois los muertos, el día que resucitéis, nosotros descansaremos en paz. Autor: José Luís Trigo Tejada. -Nº5: ¡Un café largo y sin azúcar! - Sereno e inexpresivo, se sentó en la misma silla que tenía reservada desde hacía años. Unos minutos después, como cada tarde, vió aparecer a aquella joven muchacha justo delante de la cristalera. Caminaba tranquila y despreocupada, ajena al interés que despertaba. Don Jaime sintió que el corazón le latía más deprisa, sintió que su cuerpo rejuvenecía. Se aisló del mundo para concentrarse solo en ella hasta que la joven desapareció de su vista. Se marchó pensando en que ya le faltaba menos para que le volvieran a servir un café largo y sin azúcar. MICROCUENTO GANADOR AGOSTO: Autora: Belinda Díaz Flores. -Nº6: Iba sola, caminando sin prisa. Su tez pálida, enmarcaba unos ojos muy bellos colo azabache, que aveces revelaban melancolía. Cabello suelto. Andar desanimado de quien revive todos los días la mis-ma historia. El corazón herido y una foto de Angel en su bolso de punto. Llegó a la tienda. Las pren-das de vestir la acogieron con su constante mutismo. Colores y hechuras que presagian el otoño. Angel le decía que la adoraba, pero estaba lejos, y Lluvia no tuvo el valor de romper con todo y seguirlo.Atenderá a los clientes con la amabilidad de siempre. La noche llegaría, y nada nuevo entre sus sombras. Los sonidos del barrio se irán apagando lentamente, mientras regresa a casa, donde cenará junto a sus padres y hermanos pequeños. A la hora de dormir, cuando todo calla y Lluvia se siente más libre, cerrará los ojos y susurrara una oración, la misma quetodas las noches: Que algún día, pronto, pueda ir al encuentro del hombre al que ama, y realizar juntoa él su vida. Autora: María Francisca Perera Nuñez. JULIO-. -Nº1: Desde el balcón de su vida sólo ve desengaños, cada noche le gusta perderse en el bosque de su soledad en busca de ella. Pone a todo volumen la canción que adivinó su historia de amor, se le empapan los ojos en lágrimas y mira las estrellas hasta que desahoga su corazón, luego se mira en un espejo y se hace mil preguntas a las que sólo encuentra una respuesta: " hoy no ha sido un buen día ". Por fin se acuesta y sueña con ella. Sueña con ese buen día. Autor: José Luís Trigo Tejada. -Nº2: Un escritor, la primera vez que intenta escribir un libro, recuerda los consejos de sus viejos maestros. “Nunca intentes parecerte a nadie, te descubrirás cuando escribas y, vivirás cuando corrijas”. “Olvídate de escribir para los demás, escribe para tu alma”. Así, que comenzó su primera novela con la frase; “Vivió, mientras no estuvo muerto, gracias a sus mejores amigos, los libros”. Dos años después, tuvo que presentar su primera novela ante los medios, un tanto con recelo; su editorial le había convencido de que era una gran novela; al entrar en el auditorio pensó: “Ellos tienen más miedo que yo”. Autor: Jaime Sanabria Cansado. -Nº3: Cuando leía estaba tan absorta que no existía nada a su alrededor, era lo mejor para no enterarse de las desgracias del mundo. -Nº4: Me acerqué lentamente con lágrimas en los ojos, no me atrevía a hacerlo, pero sabía que no te gustaba estar encerrada, necesitabas aire, aunque ya no respirabas. Me costó “la vida” destapar la cremallera de aquel maldito saco donde te metieron. Despacio, y con mucho miedo la fui bajando, sin saber exactamente qué me encontraría, sentí pánico cuando comencé a ver tu pelo, que, acariciándolo con una mano, seguía bajando la cremallera con la otra. Poco a poco, tu frente, donde calló una de mis lágrimas, que limpié con un hermoso beso de despedida. Sentí la frialdad de la muerte. Autora: Belinda Díaz Flores. MICRORELATO GANADOR: -Nº5: Se alejó despacio y feliz, quedaba poco para terminar su jornada laboral, sólo tomar el néctar de la última flor del valle en el que había vivido toda la vida. El sol bañaba sus alas e imprimía vida a su pequeño y suave cuerpo. Se encaminó al panal pero, al acercarse, vio horrorizada que algo no iba bien. Una columna negra se erigía sobre las llamas que quemaban su querido hogar, mientras los animales corrían despavoridos de acá para allá, y supo que ya jamás, nada, volvería a ser lo mismo.Sus recuerdos, sus ilusiones, su vida se desvanecían como el humo. Autora: María José Durán Aguilar. -Nº6: Lo miró fijamente. Su cuerpo reaccionó... recordaba aquellas sensaciones...pero no, ya no sentía lo mismo, o eso esperaba. Pensó en lo que había sido su vida en los últimos años y se dio cuenta, por primera vez en mucho tiempo, de que las cosas estaban empezando a arreglarse. Ánimo, Teresa... se dijo para animarse. Cogió el melocotón que tenía frente a ella, dio un pequeño mordisco, masticó despacio, saboreando... y tragó. Su corazón latía con fuerza... definitivamente no sentía lo mismo, de eso ya estaba segura... aquella ansiedad por vomitar ya no formaba parte de ella.. Autora: María Joaquina Durán Aguilar. -Nº7: Mientras el sol salpicaba de oro los terrones de las siembras, un joven leía ávidamente relatos de aventuras. Inmerso en su lectura se coló por una de sus páginas. Pasó por cada una de ellas viviendo intensas hazañas, luchando contra dragones y rescatando princesas en torres lejanas. Al llegar al final del libro reapareció bajo la tibia sombra de un almendro. Su madre después de un día de angustiosa búsqueda y bañada en llanto le besó emocionada. Él feliz y maravillado por tal mágica proeza, descubrió en ese instante que nada de ese mundo escrito era comparable a aquel beso. Autora: Teresa Buzo Salas. JUNIO -. MICRORELATO GANADOR: - Nº 1: Perdió la batalla y todavía dudo que dejara de pelear, siempre me decía: "yo no quiero morir nunca". Esa maldita enfermedad le borró el disco duro de su vida y todo lo que aprendió en ella se desvanecía por momentos, recuerdos, nombres, incluso le robó la palabra para expresarse y le quitó el valerse por si misma, pero no pudo con los sentimientos, todavía recuerdo como resbalaban lagrimas por su mejilla por su impotencia de no hacer cosas o su sonrisa al besarla, le hablaba y me entendía, lo se. Perdió la batalla de la vida pero siempre seguirá viviendo. Autor: José Luís Trigo Tejada. Nº 2: La muchachita de aspecto saludable y vigoroso se acomodó en la butaca de cuero. Al fin encontró un hueco en su quehacer diario para leer, pero prefirió pensar y allí dio un repaso a su vida. Tenía veinte años y los lucía como si fueran kilates. Vestía con elegancia y distinción a pesar de no ser rica. Lo tenía todo pero no era feliz. Siempre soñó con ese glamour que ahora le caracterizaba. Todos le preguntaban su método, pero ella callaba, porque sencillamente sabía que para vestir bien, el secreto era desvestirse bien. Autora: Belinda Díaz Flores. Nº 3: Los novios estaban practicando el amor solo con miradas y palabras, estaban en la puerta de ella. Él había ascendido desde cabo a general en ganarse la confianza para poder despedirla en su puerta. Nº 4:Y ninguno volvió con vida. Nº 5: Un viejo triste, con gorra y bastón, se sentaba todas las tardes en la plaza de la fuente. Una tarde, de esas de verano amarillas soleas, un niño pelirrojo se le acercó con el balón entre los brazos. Miraba fijamente a la cara del viejo; este, deslizó su mano arrugada sobre la cabellera roja y grasienta del pequeño Nº 6: Ninguno volvió con vida. Hacía ya casi dos meses que esas cuatro palabras se habían instalado en su mente como un huésped persistente e incómodo...nunca pensó que unas palabras podrían cambiar tanto su vida. Ninguno volvió con vida. Se sentía culpable, cobarde, egoísta, vacío... ninguno volvió con vida... él tampoco debería haber vuelto. Pensó en ellos, en sus caras, en sus vidas... sus compañeros. Se secó las lágrimas, se ajustó la corbata y la guerrera, se metió el ama reglamentaria en la boca y disparó. Nunca quise contrariar al destino... esas fueron sus últimas palabras. Autora: María Joaquina Durán Aguilar. Nº 7: Caminaba al atardecer por las calles de su pueblo, al que no volvía desde hacía años, lo veía con otros ojos, con mucha añoranza y al mismo tiempo como si fuera otro pueblo, otras gentes, muchos jóvenes que cuando ella marcho eran pequeños. Nº 8: Ninguno volvió con vida, anunció entre lágrimas el pregonero en la plaza del pueblo. Nº 9:Como todas las tardes, Pedro Acosta recogió a su hijo a la puerta del colegio, caminaban juntos ,cogidos de la mano. Pedrito, con su pequeña mochila a la espalda, tenía que hacer un poco de carrera de cuando en cuando porque papá daba los pasos tan deprisa que casi no podía seguirle. MAYO - Nº 1: La luz que se oculta y que significa la noche ya se ha desvanecido tras los robles. El pájaro ruiseñor que ayer no cantaba hoy se empeña vivaz en la serenata. El bosque oscuro apenas de hojas se arrebuja en la timidez de las penumbras. Los batracios húmedos recorren las ramas caídas y los insectos de la noche se aferran a sus danzas antiguas. El farol camina ávido por los senderos para llegar a la casa y alcanzar la lumbre. El día se avecina más tarde, unas horas sólo, y los batracios, el bosque, el ruiseñor y los insectos se retraen ante el baño amarillo que amanece despacio. El farol ya no nos importa. Autora: Belinda Díaz Flores. - Nº 2: El pescado apestaba a podrido y en la mesa no cabía un alfiler. El camarero comenzó a retirarlos de uno en uno, con una carrerilla que al dar los pasos hacía que sus huesudas nalgas mostraran los gruñones de sus caderas. Cuando levante la cabeza de la mesa, al mirar al frente, una lágrima caía por su mejilla sin ningunas ganas de terminar en el suelo. Ella me miraba fijamente, contenía palabras que había guardado desde el primer día que nos casamos.Cuando explotó - dijo –. Eres idiota; traerme a un chino, quiero el divorcio. Y se marchó. Autor: Jaime Sanabria Cansado. MICRORELATO GANADOR: - Nº 3: Rabindranat no quería hacer caso a su hijo que a todas horas quería que le comprase un caballo, el padre pensaba que si se lo compraba podía caerse de él y entonces no le ayudaría en el trabajo de la tierra. Al fin le compró el caballo y a la semana se había producido lo que tanto había temido: su hijo se cayó del caballo y se rompió una pierna. A los pocos días hubo un reclutamiento general de los jóvenes de la ciudad y participaron todos menos su hijo en una cruda contienda, ninguno volvió con vida. Autor: Miguel Caballero Núñez. - Nº 4: Subí despacio la calleja para estar frente a la plaza, lugar de recuerdos infantiles en largas noches veraniegas, donde se escuchaba el canto de los grillos y las charlas de las viejas. Recorría cada uno de sus muros soñando que era una princesa en tardes de luna clara y época de cosecha. Ahora mientras permanezco en la distancia saboreo con placer el buen vino que riega nuestra tierra, y alzo mi copa para brindar con orgullo por mi pueblo, terrones de pura casta extremeña. Autora: Teresa Buzo Salas. Envía tu micro cuento del mes de Junio, puedes hacerlo en la dirección de correo electrónico: microcuentos@hotmail.com PUEDES GANAR UN LIBRO. "La lectura es el refugio de los que no se conforman con una sola vida. Escribir, es la lápida de los generosos".
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